Desde proyectos de cinco minutos entre semana hasta tareas de fin de semana que valen la pena. Filtra por nivel de habilidad, tradición o tiempo disponible.
Recetas 24 encontradas
Albóndigas de pavo al estilo español cocinadas a fuego lento en una salsa de pimentón ahumado: tiernas, fáciles de preparar entre semana y con un sabor intenso.
Un pan rápido, húmedo y con aroma a limón, que convierte un excedente de calabacines de verano en algo que hornearás a propósito.
Un pan rápido de la época de la Gran Depresión que transforma los plátanos demasiado maduros en algo que merece la pena esperar toda la noche.
Un plato clásico del sur de Estados Unidos: galletas de suero de leche hojaldradas bañadas en una salsa de salchicha cremosa y espesa.
Caramelo en la base, crema pastelera sedosa encima… y luego le das la vuelta. Uno de los trucos más antiguos de la cocina tradicional y uno de los más gratificantes para un principiante. El flan es el postre más querido de España, que cruzó el Atlántico y se popularizó en todas partes, desde México hasta Filipinas. Sus raíces […]
Un bizcocho español húmedo y tierno, elaborado con yogur y aceite de oliva en lugar de mantequilla. Sin batidora, sin batir, sin complicaciones: solo un bol, unas varillas y algo que merece la pena preparar cada semana. El bizcocho (bi-SKOH-cho) es uno de los bizcochos más prácticos de la cocina española. Aparece en innumerables variaciones regionales, pero […]
Una sopa cremosa y sustanciosa hecha con tocino, almejas, papas y crema espesa.
Receta perfecta de pan del chef Barcie Boschee y el libro de cocina de The Bouchon Bakery.
Cuatro ingredientes, sin amasar y reposo durante la noche. La auténtica corteza de baguette comienza aquí.
Sopa cremosa de salchicha italiana con col rizada, patatas y nata. Un solo recipiente, sin complicaciones, lista en menos de una hora.
El método de la abuela española: fuego lento, buen aceite de oliva y paciencia. Sin termómetro, sin freír dos veces. Solo una sartén, cocinado a la perfección.
La patata asada es pura técnica: el calor y el tiempo del horno transforman un almidón crudo en algo esponjoso y de piel crujiente que puede servir como plato principal o como guarnición para casi cualquier cosa.